martes, 1 de diciembre de 2009

SEXUALIDAD Y ADOLECENCIA




La adolescencia, como toda etapa de crecimiento de la vida humana, esta signada por los cambios, las crisis y el paso a nuevos estados de vida. La sexualidad en esta etapa no escapa a todos estos sucesos.



No hay una sola manera de encarar la adolescencia, dependerá del criterio con que se la mire el aspecto que se resaltará.


Desde el punto de vista cronológico está delimitada, mas o menos, entre los doce y veinte años. Decimos mas o menos porque como todo proceso de un ser vivo es imposible encasillarlo en márgenes estáticos.


La pubertad, con la menarca, (la primera menstruación) en la mujer y las primeras poluciones nocturnas en el varón, marcan desde el punto de vista biológico el comienzo de la adolescencia.


Con el logro de la identidad personal (quien soy, hacia donde quiero ir, que quiero ser) está marcado desde el criterio sicológico de abordaje, el final de este período.


La definición de los roles es desde el punto de vista sociológico lo que define a la adolescencia, éstos, por supuesto dependen de la cultura en la que se vive, no hay roles determinados de nacimiento.


Por último hay un criterio que en la actualidad a perdido, por lo menos en la civilización occidental, la trascendencia que gozó en otros tiempos, el antropológico. Desde este punto de vista el ingreso a la adolescencia está marcado por ritos determinados por cada cultura.


Normalmente hablamos de los adolescentes como si se tratara de un grupo homogéneo, en realidad debemos hablar de etapas, cada una marcada por situaciones especiales que se manifestarán también en la sexualidad.


La primera etapa, llamada de aislamiento se da entre los 12 y 14 años. En el varón es la época de las barras, de la mugre y el desorden como reacción a los cambios que su cuerpo viene sufriendo. Hay un rechazo a las niñas como forma de superar la dependencia materna. La masturbación es la única forma de actividad sexual. La niña en cambio no rechaza a los varones.


Entre los 14 y 15 años se da la segunda etapa, llamada de incertidumbre. Se da mayor importancia a los pares, dependiendo muchas veces sus decisiones personales de las tendencias del grupo. El erotismo se da a través de chistes y conversaciones.


En el varón se dan encuentros homosexuales, que no marcan una futura opción homosexual, sino que son fruto de la timidez propia de la etapa que dificulta el acercamiento a personas del otro sexo. Comienzan los primeros enamoramientos.


En la tercera etapa, entre los 15 y 17 años se da la apertura a la heterosexualidad. Es la época de los grandes amores "para toda la vida", "que sin la otra persona me muero", y a los tres días se cambio de amor, gran intensidad pero poca duración. Hay una gran idealización de la otra persona. Se dan fantasías masturbatorias mas intensas.
        ..... EN BUSCA DE LA IDENTIDAD SEXUAL

 
En esta etapa se define la orientación sexual("quien me atrae, un hombre, una mujer o ambos").


La última etapa llamada de consolidación se da entre los 17 y 19 años. Se consolida la identidad ( "uno sabe quien es, que quiere y a donde va").


Las relaciones afectivas son mas estables, se logra la desidealización del ser amado sin tantos duelos intolerables.


Recién aquí se puede hablar de libertad y responsabilidad.






CONCLUSIÓN: la humildad de los padres y el reconocimiento de sus carencias son puntos importantes para lograr el reencuentro con sus hijos desde una óptica adulta.


Un gran problema para superar las crisis es que ni los hijos ni los padres tienen parámetros fijos para relacionarse, el adolescente está en constante cambio, su conducta varía entre el comportamiento infantil y el adulto.






"LOGROS A ALCANZAR: hay una serie de logros cuyo cumplimiento son señal de una buena resolución de la crisis de la adolescencia.


1- separación e independencia de los padres.


2- establecimiento de la identidad sexual.


3- establecimiento de la orientación sexual.


4- desarrollo de un sistema personal de valores humanos.


5- capacidad de establecer vínculos duraderos y amor sexual y tierno a la vez con una misma persona.


6- retorno emocional a los padres sobre la base de una igualdad relativa."


Muchas veces podemos olvidarnos que el adolescentes es una persona en desarrollo, que si bien debe construir su libertad, para hacerlo necesita también límites que los ayuden a ubicarse en el mundo. Ni un marco demasiado rígido, ni la libertad total, que siente como abandono y despreocupación por parte de los padres, ayudan al adolescente en la búsqueda del equilibrio y la madurez.


No hay recetas, no hay "adolescentes", sino éste adolescente, que es fruto de una familia, con una historia determinada que influye poderosamente en la definición de esta etapa.


Por último, y es lo que mas cuesta a los padres acostumbrados al relacionamiento niño-adulto con su hijo: debemos estar preparados para aceptar las definiciones de vida en cuanto a escala de valores, opciones políticas, culturales y sexuales de nuestros hijos. El parámetro para medir su óptimo desarrollo no es que sean lo que siempre soñamos que fueran, sino que sean felices de la forma que ellos elijan.


Fuente: "Educación Sexual" Andrés Flores Colombino

BISEXUALIDAD


     .........La indefinición...¿una opción sexual?


Nuestra cultura acostumbrada a los estereotipos y a encasillar a las personas en esquemas rígidos, obliga a optar en todos los temas.


Para lograr esto se presiona a las personas de tal forma, que muchas veces hacen opciones apresuradas, que sin duda resultan en decisiones equivocadas, que luego tienen que corregir, con la consecuente perdida de tiempo y oportunidades.


Esto se da en el campo laboral, de estudio, de estado civil, político y también sexual.


En el tema sexual, quienes viven con mas fuerza esta problemática son los bisexuales, muchas veces incomprendidos por todos. Los heterosexuales los ven como heterosexuales con fallas, los homosexuales los consideran miedosos que se quedaron a mitad de camino en su opción.


Entre estas puntas existe un gran abanico de comportamientos, como lo señala la llamada Escala de Kinsey que va del fundamentalmente, básicamente y preferentemente heterosexual, pasando por el bisexual y de ahí al preferentemente, básicamente y fundamentalmente homosexual.


Al referirnos a estos temas estamos considerando en primer lugar a los adolescentes, que están viviendo esa etapa de la vida, que como uno de sus logros tiene la definición de la orientación sexual, pero también a adultos que al llegar a la crisis de la mediana edad ( alrededor de los cuarenta ) se replantean toda su vida y en ella muchas veces su orientación sexual. No pocos descubren, luego de haber vivido como heterosexuales y haber incluso formado una familia tradicional, que su verdadera orientación sexual es de orden homo o bisexual. De mas está señalar las consecuencias para la persona afectada y todo su círculo de relaciones.


Esta sociedad que todavía soporta la doble moral sexual, que en los casos de violación se desconfía muchas veces de la víctima o se la acusa de motivar, por su forma de vestir o actuar, dicho acto lo mismo en el acoso sexual, marca, segrega ( muchas veces veladamente, no dando posibilidad de responder ) a todo aquel que se anima a vivir en forma diferente a lo que marcan las normas y costumbres.


Las minorías sexuales han sufrido además el prejuicio de ser los primeros sospechosos cuando se producen casos de atentado violento al pudor, cuando según marcan las estadísticas la mayoría son realizados por heterosexuales, que son normalmente familiares o personas allegadas a la familia.


Confiamos en las nuevas generaciones, las vemos mas libres, mas sinceras, mas decididas a vivir de acuerdo a su opción, y lo que es mas importantes, respetuosas de las opciones de los demás, importando lo que la persona es y tiene para compartir y no el estilo de vida que eligió para vivir. Por eso nos dedicamos a la educación sexual, para apoyar con formación e información al desarrollo de la libertad y responsabilidad del presente y futuro de nuestra sociedad.

EDUCACIÓN Y ORIENTACIÓN SEXUAL

La Educación Sexual:


“es la parte de la educación general que incorpora los conocimientos bio-psico-sociales de la sexualidad, como parte de la formación integral del educando. Su objetivo básico es lograr la identificación e integración sexual del individuo y capacitarlo para que se cree sus propios valores y actitudes que le permitan realizarse y vivir su sexualidad de una manera sana y positiva, consciente y responsable dentro de su cultura, su época y su sociedad.”


EQUIPO MULTIDISCIPLINARIO DEL INSTITUTO SEXUAL


Metodología y Educación Sexual. Editor INES. Col.: Educación sexual. Vol. VIII. Sto. Domingo, 1976. p. 14


Sus contenidos apuntarán a lo biológico, fisiológico, anatómico, emocional, cultural y social




Orientación Sexual


¿Quién está habilitado/a para dar orientación sexual ?


Según la Guía de Orientación Sexual, el trabajo puede ser realizado por “un educador u otro profesional capacitado para iniciar una acción planificada, sistemática y transformadora, con el objeto de promover el bienestar sexual, a partir de valores basados en los derechos humanos y relaciones de igualdad y respeto entre las personas”.


“La Orientación Sexual abarca el desarrollo sexual entendido como: salud reproductiva, relaciones interpersonales, afectividad, imagen corporal, autoestima y relaciones de género. Enfoca las dimensiones fisiológicas, sociológicas, psicológicas y espirituales de la sexualidad, a través del desarrollo de las áreas cognitivas, afectivas y del comportamiento, que incluyen las habilidades para la comunicación eficaz y la toma responsable de decisiones”,


Psicóloga Helena Lima, coordinadora de proyectos de orientación sexual en escuelas tradicionales de San Pablo (Brasil) y actualmente directora de la Unidad Perdizes del Colegio Pentág


Guiar (orientación) ante eventuales problemas y dudas.


Reflexionar sobre la sexualidad el placer y la responsabilidad de la misma.


Interactuar contigo mismo/a y con los demás.


Aliviar temores, culpas, vergüenzas.


Generar cuidados hacia ti mismo/a y hacia los demás.


Prevenir la violencia y el abuso.


Brindar apoyo y acompañar.


Informar, analizar y reflexionar acerca de la información .


Aprender a conocer nuestra sexualidad:


aceptarla, respetarla, cuidarla, vivirla plenamente.


Tener sentimientos sexuales es parte natural de la vida. A medida que las personas abandonan la niñez y atraviesan la adolescencia hacia la adultez, sus sentimientos sexuales se desarrollan y cambian.


La adolescencia es una época de cambios


Durante los años de la adolescencia, los sentimientos sexuales se despiertan de nuevas formas debido a los cambios físicos y hormonales que se producen en la pubertad. Estos cambios afectan tanto al cuerpo como a la mente y es posible que los adolescentes se hagan preguntas sobre nuevos —y, con frecuencia, intensos— sentimientos sexuales.


A muchas personas les lleva tiempo comprender quiénes son y en qué se están transformando. Parte de esa comprensión incluye los sentimientos y atracciones sexuales de la persona.


El término “orientación sexual” se refiere al sexo (es decir, masculino o femenino) hacia el que la persona se siente atraída. Existen diferentes tipos de orientación sexual:


Heterosexual. Las personas heterosexuales sienten una atracción romántica y física hacia miembros del sexo opuesto: los hombres heterosexuales sienten atracción por las mujeres y las mujeres heterosexuales sienten atracción por los hombres. A veces se hace referencia a los heterosexuales como “hetero”.


Homosexual. Las personas homosexuales sienten una atracción romántica y física hacia personas del mismo sexo: las mujeres que sienten atracción por otras mujeres son lesbianas; a los hombres que sienten atracción por otros hombres se los suele llamar gays. (El término “gay” también se utiliza, en algunas ocasiones, para describir a personas homosexuales de cualquier sexo).


Bisexual. Las personas bisexuales sienten una atracción romántica y física hacia personas de ambos sexos.


Los adolescentes, ya sean hombres o mujeres, suelen descubrir que tienen pensamientos y atracciones sexuales. Para algunos, estos sentimientos y pensamientos pueden ser intensos, e incluso confusos o perturbadores. Esto puede ser así especialmente en el caso de las personas que tienen pensamientos románticos o sexuales sobre alguien de su mismo sexo. Podrían preguntarse: “¿qué me pasa?” o “¿soy gay?".


Pensar de manera sexual tanto en personas del mismo sexo como del sexo opuesto es bastante frecuente a medida que uno comienza a distinguir los sentimientos sexuales emergentes. Esta clase de imaginación sobre personas del mismo o del otro sexo no significa necesariamente que la persona pueda clasificarse dentro de una determinada orientación sexual.


Algunos adolescentes también pueden experimentar sexualmente, incluso con personas del mismo sexo, durante los años en los que exploran su propia sexualidad. Estas experiencias no necesariamente definen, por sí mismas, si una persona es gay o heterosexual.


¿Las personas escogen su orientación sexual?


La mayoría de los profesionales de la salud, incluidas las organizaciones como la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) y la Asociación Psicológica Estadounidense (American Psychological Association), opinan que la orientación sexual abarca una compleja combinación de factores biológicos, psicológicos y ambientales. Los genes de una persona y los factores hormonales innatos también podrían desempeñar una función. Estos profesionales de la salud creen que, en la mayoría de los casos, la orientación sexual, sea cual sea el motivo de su origen, no puede simplemente elegirse.


Pero no todos están de acuerdo. Algunos opinan que los individuos pueden escoger hacia quién se sienten atraídos y que las personas homosexuales han elegido sentirse atraídos por personas del mismo sexo. En algunos casos, la orientación sexual de una persona, independientemente de cuál sea, podría verse influida por las experiencias de vida.


Sin embargo, existen muchísimas opiniones y estereotipos sobre la orientación sexual, algunos de los cuales podrían ser dañinos para personas de cualquier orientación. Por ejemplo, tener una apariencia o intereses más “femeninos” no significa que un joven sea gay. Y tener una apariencia más “masculina” no significa que una joven sea lesbiana. Al igual que con otros aspectos de la vida, si se hacen suposiciones basadas únicamente en el aspecto se pueden sacar conclusiones equivocadas.


Cómo es la vida de los adolescentes homosexuales?


A muchos gays y lesbianas puede parecerles que se espera que todos sean heterosexuales. Por tal motivo, algunos adolescentes gays o lesbianas pueden sentirse diferentes a sus amigos cuando los heterosexuales que los rodean comienzan a hablar sobre sentimientos románticos, citas y sexo. Estos adolescentes pueden sentir que deben fingir sentimientos que no experimentan para encajar e incluso que es necesario negar quiénes son o que deben ocultar una parte importante de ellos.


Estos sentimientos, junto con el miedo a los prejuicios, pueden hacer que personas que no son heterosexuales mantengan su orientación sexual en secreto, incluso ante amigos y familiares que podrían brindarles su apoyo.


Algunos adolescentes gays o lesbianas les confían su orientación sexual a unos pocos amigos y familiares que les brindan su aceptación y apoyo. A esto se lo suele llamar “declararse”.


Muchos adolescentes lesbianas, gays o bisexuales que se declaran como tales ante sus amigos y familiares reciben total aceptación por parte de éstos y de sus comunidades. Se sienten cómodos ante la atracción hacia personas del mismo sexo y no experimentan ansiedad al respecto.


Pero no todos tienen los mismos sentimientos o buenos sistemas de apoyo. Las personas que sienten que deben ocultar quiénes son o que temen el rechazo, la discriminación o la violencia pueden sufrir un mayor riesgo de problemas emocionales, como la ansiedad y la depresión.


Algunos adolescentes gays que no cuentan con sistemas de apoyo pueden correr un mayor riesgo que los adolescentes heterosexuales de abandonar la escuela, vivir en la calle, consumir alcohol o drogas y, en algunos casos, intentar infligirse daños corporales.


Se cree que estas dificultades son más frecuentes no por el hecho de ser homosexuales, sino porque los gays y las lesbianas tienen más probabilidades de sufrir incomprensión, aislamiento social o maltratos debido a su orientación sexual.


Obviamente, esto no les sucede a todos los adolescentes homosexuales. Muchos adolescentes gays y lesbianas y sus familias no tienen más dificultades que otras personas durante la adolescencia.



La importancia de hablar


Sin importar cuál sea la orientación sexual de una persona, aprender sobre la sexualidad y las relaciones puede ser difícil. Puede ser de ayuda hablar con alguien sobre los sentimientos confusos inherentes al crecimiento; quizás con uno de tus padres u otro familiar, un amigo cercano, un hermano o un consejero escolar. No siempre es fácil encontrar con quién hablar, pero muchas personas descubren que confiar en alguien que sienten cercano y confiable, aunque no estén seguros de su reacción, resulta una experiencia positiva.


En muchas comunidades, los recursos como los grupos de jóvenes integrados por adolescentes con problemas similares pueden ofrecer oportunidades para hablar con otras personas que comprendan. Los psicólogos, psiquiatras, médicos de familia y consejeros capacitados pueden ayudar a los adolescentes a sobrellevar (en forma confidencial y privada) los sentimientos complicados propios del desarrollo de su sexualidad. Estos expertos también pueden ayudar a los adolescentes a sobrellevar las presiones de sus pares, el acoso y las intimidaciones que podrían enfrentar.


Sin importar si son gays, heterosexuales, bisexuales o si no están seguros, casi todos los adolescentes tienen dudas sobre la maduración física y la salud sexual (por ejemplo, cómo evitar las enfermedades de transmisión sexual). Es importante encontrar un médico o profesional de la salud —alguien que pueda ofrecer consejos médicos confiables— para conversar sobre estos temas.


Si bien el comportamiento y los sentimientos sexuales son una parte importante del desarrollo humano, todavía quedan muchas preguntas sin responder sobre la sexualidad humana. Los investigadores se encuentran constantemente con nueva información y, sin lugar a dudas, sabremos más sobre la orientación sexual en el futuro.